Madrid / Barcelona, Agencias
Las comunidades autónomas tendrán que devolver al Estado 27.088,2 millones correspondientes a los anticipos dados a cuenta en 2008 y 2009, lo que significa que el nuevo modelo de financiación no supondrá en la práctica más recursos, sino «más deuda pública», según el Partido Popular.
Cristóbal Montoro aseguró que la «sobrefinanciación» que han tenido las comunidades en 2008 y están teniendo en el ejercicio actual ha estado motivada por «un error de cálculo» en los Presupuestos del Estado y también por la caída de los ingresos debido a la crisis. El dirigente del PP advirtió de que, en realidad, «no hay más dinero» para financiar a las comunidades, como sostiene el presidente Zapatero, sino que lo que hay «es un agujero», cuyo pago al Estado está incluso previsto en el nuevo modelo de financiación, puesto que prevé el pago aplazado de estos casi 30.000 millones en un plazo de 48 meses.
Para el portavoz económico del PP, lo que tenía que haber hecho el Gobierno ante este contexto de recesión económica y la caída «importante» en la recaudación de impuestos es haber hecho un presupuesto «de emergencia» para asegurar la prestación de los servicios públicos y no «reinventar» el Estado de la autonomías.
Ha sido «el peor momento» para aprobar el nuevo marco de financiación, dijo Montoro, quien vaticinó que acarreará «una subida de impuestos masiva», porque, de lo contrario, no se podrá sostener.
La vicepresidenta Elena Salgado comparecerá el 12 de agosto en el Congreso para explicar el nuevo modelo de financiación y las cantidades exactas asignadas a las autonomías. El ex ministro socialista Jordi Sevilla dijo ayer que algunos grupos de poder, entre los que citó a la banca, a la construcción y a las eléctricas, están más cómodos con la nueva titular de Economía que con Pedro Solbes. Sevilla añadió que ahora el papel de los ministros es menor que antes por la concentración de decisiones en Zapatero.
Por otra parte, el presidente catalán José Montilla se negó ayer a remodelar el tripartito como le planteó este fin de semana su socio Joan Puigcercós, tras el acuerdo de financiación. Montilla le replicó que Joan Saura, que anunció que no repetirá como candidato de ICV, no es el Consejero «más desgastado».
«No hay ninguna previsión de hacer ningún cambio», dijo el Presidente a ERC, que planteó esta necesidad de remodelación a todos los socios. El tripartito catalán escenificó ayer su unidad ante el acuerdo de financiación alcanzado hace dos semanas destacando que el nuevo modelo cumple con el Estatut. Montilla pidió a los consejeros un esfuerzo en «la contención y la concentración de sus energías» en la lucha contra la crisis. Carod-Rovira abogó por priorizar el gasto social con los recursos adicionales del nuevo modelo.