Madrid / Oviedo
La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega explicó ayer que, al enterarse el lunes en Costa Rica del archivo del caso de los trajes de la trama «Gürtel» contra Francisco Camps, ordenó contactos con la Fiscalía General del Estado y que, de esta manera, se informó de la decisión del ministerio público de recurrir el fallo de los jueces de Valencia.
De la Vega respondía así a la avalancha de acusaciones del PP al Gobierno de haber ordenado a la Fiscalía después de que el anuncio del recurso ante el Tribunal Supremo sorprendentemente lo diera la propia Vicepresidenta antes que el mismísimo Cándido Conde-Pumpido, a quien ahora el principal partido de la oposición ha llamado al Congreso para que dé explicaciones.
Desde Brasilia, De la Vega negó haber dado órdenes al ministerio público. Dijo ayer que la Fiscalía General del Estado «no se deja utilizar por nadie, tampoco por el Gobierno». La Vicepresidenta argumentó que, tras conocer el sobreseimiento, consideró «lógico y natural» informarse de «qué iba a hacer la Fiscalía» en este asunto. Por eso, indicó que su equipo se puso en contacto con el secretario técnico del ministerio fiscal, que «ya había comunicado al ministro de Justicia», Francisco Caamaño, «que iba a recurrir» y le informó de su decisión.
De la Vega arremetió contra el PP, al que acusó de inventar «cacerías y conspiraciones para confundir o eludir la acción de la Justicia». «La Fiscalía no se deja utilizar por nadie, tampoco por el Gobierno; los ciudadanos pueden estar tranquilos», añadió
«Nada más normal que informar al Gobierno en un asunto de esa importancia», el resto «son cuentos populares», dijo la Vicepresidenta, quien subrayó que es «el PP el que tiene problemas con los tribunales» y por eso los populares son «los únicos a los que corresponde dar las explicaciones pertinentes sobre estos hechos y actuaciones».
El ex ministro Federico Trillo denunció ayer que las «instrucciones» para recurrir de la Vicepresidenta demuestran que la Fiscalía se ha convertido en «un instrumento» del Gobierno, que «ha estado siempre detrás de la manipulación del "caso Gürtel" y de su utilización contra el PP».
El sorprendente anuncio hecho el lunes por De la Vega de que la Fiscalía iba a recurrir contra el fallo de los jueces valencianos que salva a Camps de ir al banquillo llevó a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, a tacharlo de «vergüenza», ya que, a su juicio, «es la primera vez en la historia que un Gobierno utiliza la Fiscalía General del Estado, no para darle instrucciones para perseguir como tendría que hacer e hizo en otras ocasiones a ETA, sino para perseguir a la oposición, a un partido por el hecho de ser la oposición a Zapatero».
El PSOE exigió ayer una rectificación porque «con la luchar contra al terrorismo ni se juega ni se frivoliza». Ferraz tacha las palabras de Cospedal de «impropias de un dirigente político» y consideró «indigno» que, en «la enloquecida estrategia del PP», valga todo para desviar la atención de la resolución del Tribunal de Valencia, que ha dado por «probado» que Francisco Camps «mintió y recibió regalos, de manera continuada, de una trama corrupta». Por ello, los socialistas valencianos solicitaron la dimisión del presidente regional.