Madrid / Oviedo
El responsable de Justicia del PP, Federico Trillo, apuntó ayer al ex secretario general de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) Álvaro de la Cruz como el objetivo del requerimiento efectuado el lunes por la Policía judicial sobre los contratos firmados con una empresa relacionada con la trama de corrupción del «caso Gürtel» entre 2000 y 2004. Trillo trató de desvincular del caso a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá.
El dirigente popular explicó, en declaraciones recogidas por «Europa Press», que el objetivo de la Policía al personarse en la sede de la FEMP era conocer la capacidad del que fuera secretario general de la institución durante la etapa de mandato de Barberá para firmar contratos de eventos.
A este respecto, calificó la intervención policial de mera «transferencia de un papel entre dos organismos oficiales» e insistió en desvincular del asunto a la alcaldesa. «Se está intentando utilizar su nombre una vez que se les ha caído de la "trama Gürtel" el presidente de Valencia, su secretario general y el resto de colaboradores», denunció. «Ya se dijo que había recibido regalos de bolsos y ella no ha recibido nunca regalos de ese tipo», dijo Trillo, contradiciendo a la propia Barberá, que en su día admitió haberlos aceptado.
El portavoz del PSPV-PSOE en las Cortes valencianas, Ángel Luna, afirmó, por su parte, que ni Camps ni Barberá «están por encima de la ley», y les ha advertido de que «no pueden utilizar el dinero público a su antojo sin dar explicaciones».