Madrid / Oviedo
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó ayer que, «razonablemente», los autores del atentado que el pasado 30 de julio costó la vida a los guardias civiles Diego Salvà y Carlos Sáenz de Tejada son los mismos que colocaron las bombas en Palma de Mallorca el domingo. Rubalcaba añadió que las fuerzas de seguridad mantienen abiertas todas las hipótesis sobre el modo en que ETA ha atentado en los últimos días y sobre si los terroristas permanecen en Mallorca o han huido de la isla.
A este respecto fue deliberadamente ambiguo: «Puede ser que estén en la isla, puede ser que se hayan marchado, como no descartamos que las bombas hayan sido puestas con anterioridad. Cualquiera de las tesis es plausible».
Por si acaso, añadió, los agentes «están trabajando dentro de Mallorca por si permanecen en la isla y también están trabajando fuera de la isla». Rubalcaba añadió que las fuerzas de seguridad se encuentran en estado de «máxima alerta» en todo el territorio español, lo que conlleva que trabajen «día y noche». En todo caso, descartó que el intento de robo de una furgoneta en Valencia el 1 de agosto pasado estuviera vinculado con la banda y lo adjudicó a «delincuencia común».
El Ministro no descartó que se puedan volver a repetir atentados en destinos turísticos, pero, en respuesta a una corresponsal extranjera, aseguró que los turistas «no son objetivo» de ETA y se apoyó en que las víctimas de los últimos atentados selectivos de la banda han sido miembros de las fuerzas de seguridad, un concejal del PSE y un empresario guipuzcoano. A esto añadió que el operativo de seguridad actual es «importantísimo» y que la «eficacia» de las fuerzas de seguridad españolas está ampliamente acreditada.
Como novedades de la investigación, el Ministro reveló que los cuatro artefactos estaban compuestos por una pequeña cantidad de explosivo que en ningún caso llegaba al medio kilo y que el tipo de material empleado por ETA está por determinar.
Respecto a si es una mujer la autora de la colocación de las cuatro pequeñas bombas, Rubalcaba no se decantó por ninguna posibilidad y precisó que el artefacto que estalló en la galería comercial situada bajo la plaza Mayor de Palma estaba colocado en el servicio de caballeros, mientras que las otras tres habían sido escondidas en el de señoras.
Cuando el Ministro fue consultado sobre la posible participación en los atentados del 30 de julio y del 9 de agosto de alguna de las dos mujeres que aparecen en los carteles distribuidos por Interior, respondió que las fuerzas de seguridad no tienen «ninguna evidencia» de eso, pero, en cambio, «tienen la seguridad» de que ellas dos y los cuatro hombres reseñados «pueden estar en España trabajando para la organización terrorista». Se trata de personas que huyeron de su domicilio en su momento, se pusieron en contacto con la organización terrorista y ahora ésta les ha encomendado alguna misión dentro de España, explicó.