EFE
Agentes de la Ertzaintza han retirado fotografías de presos de ETA y otros carteles alusivos a ese colectivo del local de la sociedad Kirruli, una taberna ubicada en el barrio bilbaíno de Indautxu, según han informado hoy fuentes del departamento vasco de Interior.
Según han precisado las mismas fuentes, los agentes procedieron sobre las cinco de la tarde a la retirada de las fotos y los carteles e identificaron a una persona que en esos momentos se hallaba en el local.
Los socios del bar pamplonés Zurgai, cuyos responsables junto a los del bar Ezpala deben declarar ante el juez por supuestos delitos de enaltecimiento del terrorismo y de desobediencia grave, han asegurado hoy que los empleados del local no se negaron a que se retiraran las fotos de presos de ETA.
En una comparecencia ante el bar y acompañados de medio centenar de personas, dos de los socios, identificados como Josu y Aritz, han leído en euskera y castellano un comunicado en el que desmienten "la versión policial", según la cual los días 3 y 4 de agosto agentes de la Guardia Civil requirieron a las dos encargadas de estos bares que retiraran las fotos de miembros de ETA y estas se negaron.
Trasladados estos hechos, el fiscal de la Audiencia Nacional Miguel Angel Carballo reclamó al magistrado Eloy Velasco que, "previa audiencia" de los imputados y "de cualquier otro responsable o titular del establecimiento", se proceda "con carácter inmediato, de manera cautelar, a la clausura temporal" de ambos locales, de forma que el juez ha citado a declarar el próximo martes a los cuatro responsables de los locales.
Conocidos los hechos, el pasado jueves en el bar Ezpala del barrio Azpilagaña de Pamplona ya no se exhibían fotografías de presos de ETA, mientras que hoy, en el bar Zurgai, en el barrio de la Chantrea, en el lugar donde hasta hace poco estaban las imágenes se habían colocado siluetas de color negro sin ninguna identificación.
En el comunicado leído, se han recordado las "actuaciones contra la solidaridad hacia presas y presos políticos vascos" que a su juicio se han repetido este verano "desde la distintas instancias del Estado español y de los gobiernos regionales", por lo que la solicitud de cierre de estos dos locales pamploneses es "el último despropósito y ataque contra la libertad de expresión".
Tras mostrar su "apoyo y solidaridad" con los cuatro imputados, los socios del bar han expuesto que las trabajadoras de los locales no se negaron a retirar las fotos ante el requerimiento de la Guardia Civil, sino que "se limitaron a decirles que no tenían potestad para ello y que lo comunicarían a los responsables" pero que "si lo estimaban necesario las retiraran ellos mismos".
Por ello, tras hacer un "llamamiento a continuar con la solidaridad y la defensa de los derechos de los prisioneros vascos", han asegurado que desde esta sociedad seguirán "trabajando por encima de todos los obstáculos" para impulsar "la cultura popular y euskaldun".
Con ello pretenden aportar "nuestro granito de arena para generar nuevas condiciones que permitan alcanzar una solución democrática del conflicto y con ella la desaparición definitiva de las fotos de presos tras la excarcelación de todos los presos políticos". EFE