Lanzarote / Madrid
El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, hizo ayer «por segunda vez» al PP un llamamiento «a la responsabilidad y a la prudencia» en relación con sus denuncias sobre escuchas ilegales a dirigentes del partido.
Así se manifestó Zapatero un día después de que la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, se reafirmara en su denuncia sobre las escuchas ilegales y eludiera dar los nombres de las personas espiadas.
Rodríguez Zapatero recomendó al PP «tener prudencia porque las posiciones extremistas -dijo- casi nunca conducen a nada».
Sin embargo, el líder del PP, Mariano Rajoy, pidió que «nadie se rasgue las vestiduras» por las denuncias que hace su partido y recordó que ya en 1995 tuvo que dimitir un vicepresidente del Gobierno, el socialista Narcís Serra, por espionaje a políticos, y diez años antes, en 1985, un juez investigó el espionaje del Gobierno a Alianza Popular y al PCE.
Rajoy insistió en que el Gobierno y Zapatero tienen «una «responsabilidad muy grave en este asunto» y exigió que la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega comparezca en el Parlamento para explicar «cómo está utilizando ella a la fiscalía».