Madrid / Oviedo
La detención, el miércoles, de tres miembros del aparato militar de ETA encargados del apoyo logístico a los comandos -Alberto Machain, Aitzol Etxaburu y Andoni Sarasola- permitió ayer a la Policía francesa localizar un nuevo e importante zulo de la banda en el que se escondían armas y una cantidad de explosivos que se estima en unos 500 kilos, aunque no ha sido determinada con toda precisión por los investigadores.
También fue encontrado un segundo zulo, aunque de menor relevancia. El material intervenido en los dos zulos habría permitido a la banda fabricar decenas de bombas lapa, según el Ministerio del Interior.
Los etarras fueron detenidos en Le Corbier, en la región de Saboya, a primera hora del miércoles en el apartamento que compartían en un bloque de viviendas de la estación de esquí de Villarembert.
Los agentes ya habían hallado el propio miércoles un primer zulo con armas y cien kilos de explosivos en la localidad de Ferrières, en el departamento de los Altos Pirineos y a sólo 40 kilómetros de la frontera española.
Asimismo, en el apartamento que ocupaban los tres detenidos, la Policía halló veinte tarteras de plástico con el circuito eléctrico ya instalado y a las que sólo faltaba colocar la sustancia explosiva para utilizarlas como bombas. También se encontraron 40 detonadores industriales y cuatro pistolas.
El importante zulo localizado ayer estaba situado en la localidad de Camplong, en el departamento mediterráneo de Hérault (región de Languedoc-Rousillon). En él había cinco bidones de explosivos, con una capacidad cada uno de cerca de doscientos litros, además de gran cantidad de componentes electrónicos, dos revólveres, dos cajas de mil cartuchos cada una, un silenciador, 83 detonadores, 450 metros de cordón detonante, diez kilos de nitrato amónico, nitrato de sodio, alcohol y acetona.
En cuanto al segundo zulo hallado ayer, fue localizado en la localidad de Camplong, en el departamento de Hérault, no lejos de Burdeos. En su interior los terroristas escondían material explosivo, además de componentes electrónicos, detonadores y algunas armas.
Según fuentes de la investigación antiterrorista, al frente del grupo de etarras detenidos estaba Aitzol Etxaburu, que habría tomado el relevo de Itziar Plaza -terrorista detenida a principios de julio- en la jefatura de la logística militar de la banda.
Etxaburu y los otros dos arrestados tenían en su poder tres ordenadores portátiles en los que se centrarán parte de las pesquisas policiales para dar con los zulos de armas y explosivos en los que el grupo escondía el material con el que abastecía a los comandos.
Probablemente, la documentación de esos portátiles haya sido encriptada y todavía pase un tiempo hasta que se pueda conocer su contenido. Aun así, los investigadores ya confiaban el mismo miércoles en encontrar en los próximos días parte de la logística de ETA reconstruyendo los últimos movimientos del grupo arrestado, precisaron las fuentes antiterroristas.
Mientras, las autoridades policiales francesas prolongaron ayer durante 24 horas la detención de los tres detenidos. Machain, Sarasola y Etxaburu permanecerán en la Comisaría de Lyon a la espera de su traslado a París, donde deberán pasar a disposición judicial. Fuentes policiales francesas recordaron a «Efe» que la detención puede prolongarse hasta 96 horas.
Machain Beraza era buscado con gran intensidad por las fuerzas de seguridad desde los atentados de julio en Burgos y Palma de Mallorca, sobre todo, desde el día 31, cuando su imagen fue difundida por el Ministerio del Interior junto a la de otros cinco presuntos miembros de la banda. Su rostro ya figuraba en otro pasquín distribuido en 2007 y era el único de los seis etarras incluidos en él que permanecía en libertad.