Madrid / Oviedo
El presidente del PP, Mariano Rajoy, pidió ayer al Tribunal Constitucional (TC) «la mayor celeridad posible» en la resolución de los recursos contra el Estatut de Cataluña, ya que, recordó, «ya han transcurrido tres años largos desde que se aprobó» el texto. Rajoy exigió a los partidos políticos que acaten la sentencia «guste o no» y sin «presionar» previamente a los magistrados.
Sin embargo, en declaraciones a «Europa Press», Rajoy rechazó la manifestación de presión al TC que se está planeando en Cataluña, defendida por el propio vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluís Carod-Rovira. «Una democracia tiene sus reglas y no respetarlas o intentar presionar a quien tiene que tomar decisiones de manera independiente no me parece lo más propio de un sistema democrático», dijo.
El líder de los populares aseguró que no teme «en absoluto» las consecuencias de la sentencia y que se culpe al PP de una posible rebaja del texto estatutario si así lo decidiese el TC. También censuró las declaraciones del ministro de Justicia, Francisco Caamaño, quien afirmó que la sentencia sobre el Estatut será trascendente en el desarrollo del Estado autonómico. «Debería ser más prudente. Parece que saber qué va a decir esa sentencia. El Gobierno en este tema debe callarse y esperar a que los tribunales resuelvan», concluyó Mariano Rajoy.
Por su parte, el ministro de Fomento y vicesecretario general del PSOE, José Blanco, consideró «sorprendente» que algunos dirigentes de Esquerra Republicana de Catalunya, como Carod, se pongan ahora en la primera línea de defensa del Estatuto de Cataluña, cuando esta formación política votó en contra en su tramitación en el Congreso de los Diputados e hizo campaña por el «no» en el referéndum de ratificación.
Josep Lluís Carod-Rovira consideró ayer «un poco frustrante» la acogida que ha tenido en los medios de comunicación su propuesta de manifestación en favor del Estatut, que ve sobredimensionada.