Barcelona / Oviedo
El Gobierno de la Generalitat de Cataluña aseguró ayer que acatará la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) en relación con el Estatuto, pero advirtió de que un fallo que afecte a aspectos «importantes» obligaría a «rehacer el pacto político entre Cataluña y el Estado» que supone esta ley orgánica.
La Generalitat se pronuncia así por primera vez de manera oficial desde que, días atrás, se abrió la polémica sobre la sentencia, que se considera inminente y que se presume declarará inconstitucionales algunos aspectos como el alcance del concepto de nación, los símbolos de Cataluña o la obligación de conocer el catalán.
El conseller de Interior y Relaciones Institucionales, Joan Saura (ICV), fue el encargado de explicar la posición «unánime» del Ejecutivo. Saura anunció que el Govern esperará a conocer la sentencia antes de tomar cualquier iniciativa, con lo que descartó la manifestación preventiva sugerida por el vicepresidente catalán, Josep Lluís Carod-Rovira (ERC).
El Conseller destacó que el Ejecutivo autónomo está «absolutamente convencido de la constitucionalidad» del Estatuto, pero a la vez apuntó que hará una defensa «firme y contundente» de éste si hay una sentencia negativa.
Preguntado si ante una sentencia adversa la Generalitat seguirá desplegando el Estatuto al margen del TC, tal como propone ERC o dirigentes socialistas como el conseller Ernest Maragall, Saura fue ambiguo y comentó que hay vías para tratar de hacer que se respete el texto original del Estatuto y, al mismo tiempo, el criterio del TC.
Así, aludió al artículo 150 de la Constitución, según el cual la Generalitat podría negociar de manera bilateral con el Gobierno central el traspaso de competencias. Además, precisó que si el TC estima que un artículo del Estatuto es inconstitucional porque vulnera una ley orgánica, la Generalitat impulsará la reforma de ésta última.
Saura también aseguró que el presidente de la Generalitat, José Montilla, está dispuesto a convocar una cumbre de líderes de los partidos catalanes cuando el TC dé a conocer su sentencia. De esta forma, Montilla atiende las peticiones hechas desde las filas de CiU, PP o ERC.
Por su parte, Ernest Maragall, conseller de Educación y hermano del ex president Pasqual Maragall, planteó ayer en un artículo la segregación del PSC del Grupo parlamentario Socialista y la formación de un Gobierno de coalición PSOE-PSC, a la vez que instó a desarrollar el Estatut al margen del criterio del TC. El Conseller, vinculado al sector más catalanista del PSC, afirma que este Ejecutivo de coalición entre el PSOE y los socialistas catalanes debería contar «con los apoyos adicionales que sean necesarios».