Madrid / Oviedo
El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco decretó ayer prisión eludible bajo 12.000 euros de fianza para la etarra entregada el martes por Francia, Maite Aranalde. La Audiencia Nacional se vio impedida de decretar la prisión incondicional que solicitaba la fiscalía debido a que, entre la información aportada por Francia, no se incluye su participación en un múltiple atentado sin víctimas en 2004.
El Movimiento Pro Amnistía, que presta apoyo a los presos de la banda, aseguró nada más conocer la decisión del juez que la etarra pagará hoy mismo la fianza, con lo que saldrá de la cárcel y acudirá horas después a recibir un homenaje en la localidad guipuzcoana de Ibarra.
Aranalde fue detenida hace cuatro años en Francia, donde fue condenada por integración en organización terrorista. Una vez cumplida su condena, fue entregada el martes a España, donde la Audiencia Nacional la reclama por varias causas pendientes.
Mientras, siguen sucediéndose las consecuencias de la detención, la pasada semana en el país vecino, de tres etarras encargados del aparato logístico de la banda. Un nuevo zulo, el decimotercero desde las detenciones, fue localizado en la localidad de Masaguel, en el departamento de Tarn, y en él se han encontrado 18 kilos de explosivos, armas y abundante munición, según informó el Ministerio del Interior.
En el depósito, la Policía Nacional y la Policía francesa se incautaron de siete revólveres, una pistola Beretta y 6.860 balas de diferentes calibres. También había once artilugios para sustraer vehículos, 15,4 kilogramos de polvo de aluminio, 3,15 kilogramos de pentrita, 76 metros de cordón detonante, 10 placas de aluminio enrolladas y abundante herramienta, como taladros, destornilladores eléctricos y guantes.
El hallazgo se produjo horas después de una reunión en París entre el ministro español de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y su colega francés, Brice Hortefeux, en la que ambos coincidieron en destacar la «amenaza real» que sigue suponiendo ETA a pesar de los últimos golpes policiales y, concretamente, del hallazgo de numerosos zulos con casi una tonelada de explosivos, centenares de armas y abundante material para fabricar bombas.
«La amenaza de ETA es muy real y desgraciadamente los últimos atentados lo han demostrado. No podemos subestimar la capacidad de ETA ni su voluntad de matar», dijo Hortefeux en una rueda de prensa conjunta, tras el primer encuentro que mantienen los dos ministros del Interior.
Por su parte, el ministro español agradeció reiteradamente a Francia su colaboración y calificó la operación de «magnífica». Rubalcaba explicó que la operación sigue abierta y anticipó que en las horas siguientes se podría conocer, como así fue, el descubrimiento de algún nuevo escondite. Para Hortefeux, los hallazgos de los arsenales escondidos y las detenciones de los tres etarras suponen «un golpe a los medios y a los proyectos» de ETA. «Mientras ETA siga viva, intentará matar y nuestra obligación es tratar de impedirlo», añadió, a su vez, Rubalcaba.