El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno envió ayer de nuevo a Francia la Orden Europea de Detención y Entrega contra la etarra Maite Aranalde, que el jueves quedó libre tras pagar una fianza, por su presunta participación en la colocación de varias bombas en diciembre de 2004. Tras su salida de la cárcel, la Ertzaintza cargó con material antidisturbios contra las personas que esperaban a la etarra en la carretera que da acceso a la localidad guipuzcoana de Ibarra y detuvo a una persona que ya ha sido puesta en libertad.