Madrid / Oviedo
El comité federal del PSOE respaldó ayer sin ningún tipo de fisura la política económica del Gobierno, la prevista subida de impuestos y el liderazgo de José Luis Rodríguez Zapatero, quien defendió su «hoja de ruta» por considerar que el proyecto que encabeza tiene un «rumbo claro».
Los barones del PSOE que intervinieron cerraron filas en torno a Zapatero y a su decisión de subir los impuestos, reclamaron que se haga pedagogía y se explique la medida en «términos positivos», al tiempo que apelaron al rearme ideológico y advirtieron de que «no aceptan lecciones» y que «nadie» de fuera les escribirá el guión.
En una de las reuniones más largas de los últimos tiempos -casi seis horas y media- del máximo órgano de dirección socialista, las críticas a la forma en que se está afrontando la política económica han sido casi inexistentes, y, por el contrario, ha habido un cierre de filas.
Antes del inicio de la reunión ya había seguridad en miembros del Gobierno, como José Blanco, Carme Chacón, Celestino Corbacho o Trinidad Jiménez de que la unidad en torno al Presidente iba a ser total. Así lo explicaron a las puertas de Ferraz, donde también auguraron lo que sucedió después otros dirigentes como Patxi López, José María Barreda y Marcelino Iglesias.
López negó la imagen de debilidad del Gobierno y subrayó su fortaleza frente a la «oposición destructiva del PP como estrategia ante sus problemas de corrupción». El andaluz José Antonio Griñán instó a no caer en la trampa «de las cortinas de humo», porque se pretende «pervertir» la realidad.
El presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, dijo a Zapatero: «Ya le gustaría a algunos estar tan solos como dicen que estás tú». Tampoco fue contra él Juan Carlos Rodríguez Ibarra, quien atacó directamente de los dirigentes que sólo exponen sus quejas a los periodistas desde el anonimato.
Una de las voces de las que se esperaba algún reproche, la del dirigente de Izquierda Socialista Juan Antonio Barrio, se limitó a considerar que sería ejemplarizante aumentar la presión fiscal sobre las grandes fortunas y a pedir que se abra un debate sobre la subida impositiva. Ibarra había criticado en un artículo el silencio de los actuales dirigentes socialistas. En el comité se mostró a favor de la subida tributaria, aunque matizó que los recursos que se obtengan de esta medida deben dedicarse a «aquello que sea capaz de generar riqueza». No obstante, admitió que el Gobierno cuenta ahora con menos recursos, «porque antes hubo que pagar la reparación del Mercedes», en alusión a las ayudas al sistema financiero.
El presidente asturiano, Vicente Álvarez Areces, criticó la «desfachatez» de un sistema financiero al que se ha ayudado y ahora pide que se celebren elecciones generales, en alusión al presidente de la Confederación de Cajas, Juan Ramón Quintás, que reclamó comicios. Areces defendió también la subida de impuestos.