Agentes de la Policía Nacional detuvieron durante una escala de 40 minutos en el aeropuerto de Valencia a Julio Alberto Poch, un piloto comercial holandés de origen argentino, por su participación en los llamados «vuelos de la muerte», en los que desaparecieron más de 1.000 personas durante la dictadura argentina.
Los testimonios del piloto fueron decisivos para detener a Poch, quien presumía de haberlos hecho. Además, dijo que los vuelos se dirigían a «terroristas de izquierda» que se encontraban previamente «drogados».