Fátima Hssisni, hermana de un terrorista suicida, se negó ayer a mostrar su rostro al tribunal y a los abogados de las partes personadas. La mujer se presentó ataviada con un burka en la Audiencia Nacional, donde había sido citada a declarar como testigo en el juicio contra nueve yihadistas.
La negativa de la testigo obligó al presidente de la Sala, Javier Gómez Bermúdez, a detener la declaración. El incidente se produjo cuando la mujer, totalmente cubierta, se negó a descubrirse al iniciarse el interrogatorio.
El magistrado la conminó a descubrirse advirtiéndola de que era necesario, a lo que la mujer, visiblemente nerviosa, se negó alegando que no podía mostrarse, y menos a un hombre, por «motivaciones religiosas».
Finalmente y tras reunirse con el presidente de la Sala, Hssisni accedió a declarar el próximo lunes con el rostro levemente descubierto, sin cámaras y sin público.