Madrid
El ex presidente del Congreso Manuel Marín, en la actualidad profesor en la Universidad de Alcalá, afirmó ayer que «la vieja guardia» del PSOE está un poco arrinconada. Marín explicó que él «siempre» defendió en las asambleas del PSOE que se «moría por tener una país consolidado como una democracia nórdica». «Son luteranos, calvinistas, aburridos, pero admiro mucho ese modelo», remarcó.
«Tener en sitios claves, no en primera fila, a "seniors" es una practica útil, buena para el Estado y que incorpora siempre elementos de conocimiento y experiencia, que son necesarios, sobre todo en los momentos difíciles, pero aquí en España la "seniority" es algo que no cotiza», denunció.
Además, Marín reveló que hace «unos cuatro o cinco meses» que no habla con el presidente del Gobierno, ya que él -el ex presidente del Congreso- está «en el camino de la sabiduría». «Cuando estás en el camino de la sabiduría es complicado preguntarle a los sabios, porque no tenemos sentido del límite, igual contamos cosas que igual no son aptas para ser oídas», remarcó.
Por otro lado, al ser cuestionado sobre si «el barrido» que se ha producido en su partido ha sido motivado más por una cuestión de diferencias ideológicas que por una cuestión de edad, Marín señaló que «habrá que verlo», y que «podría responder con mucha más certeza» a la pregunta «tras la lectura del presupuesto de la semana que viene».
Marín indicó que tener a Felipe González como presidente europeo es una oportunidad a la que no se debe renunciar y que «habría que animarle a ello, con independencia de que él, en broma o no, diga que llueve mucho allí». Y, sobre quién fue mejor jefe del Ejecutivo, Adolfo Suárez o Felipe González, dijo que no puede decirlo, pues «cada uno en su momento interpretó de manera en general positiva lo que había que hacer, también con profundos errores».