Madrid / Oviedo
Los obispos hicieron ayer un llamamiento a participar en la «legítima y conveniente» manifestación convocada por diversas asociaciones contra la reforma de la ley del aborto para el próximo día 17. Además, se mostraron a favor de un pacto de estado por la educación.
En nombre de la Conferencia Episcopal, su secretario general, Juan Antonio Martínez Camino, dijo que «los fieles laicos responden adecuadamente el desafío planteado -de gran trascendencia moral y social- haciendo uso de su derecho a manifestarse pacíficamente para expresar su desacuerdo con la ley proyectada».
La reforma que se pretende supone para la Iglesia «un serio retroceso», afirmó Camino, quien añadió que la legislación que se quiere aplicar ahora «es mucho más injusta que la ley en vigor, que ya lo era. Gracias a Dios, la Iglesia no está sola en la defensa de la vida humana incipiente que va a nacer. Un pueblo que mata a sus hijos es un pueblo sin futuro», advirtió.