Madrid, A. ALONSO
La cúpula nacional del PP mantiene su confianza en Francisco Camps, pero entre algunos de sus más altos dirigentes empieza a cundir la impaciencia, ya que para Génova es deseable que se solucione la supuesta financiación ilegal del partido en Valencia cuanto antes.
Fuentes consultadas señalan que en el parador de Alarcón nada de lo que pudo decir Mariano Rajoy a Camps se desmarcó del mensaje que en Génova se ha instalado durante la semana. Esto es, que el barón tiene el respaldo y la confianza de la dirección para tomar las decisiones que estime oportunas, pero dentro de un límite.
Por lo que apuntan las fuentes, hay condiciones: desde Génova se ha transmitido a Camps que no debe demorar «una explicación convincente» sobre la supuesta trama de financiación ilegal de la que un informe policial daba profusos detalles.
E PP ha pedido a Camps, y así se lo habría comunicado Rajoy, que las decisiones las tome este mes y nunca más allá de la convención que los populares celebrarán a mediados de noviembre, donde van a lanzar el mensaje de que el partido está listo para gobernar. En Génova se destaca que Zapatero está «bajo mínimos» y el PP disparado en las encuestas, pero el «caso Gürtel» obstruye su mensaje. «Si hablamos de "Gürtel" es noticia y si no, también», dicen las fuentes.
Por otra parte, el vicepresidente Manuel Chaves acusó a Rajoy de «amedrentar a los jueces para garantizar la impunidad» de los dirigentes del PP y de atacar a los medios como Berlusconi para «tapar la corrupción». El PP va a denunciar a Chaves por las ayudas a la empresa de su hija.