Madrid
La fragata «Canarias» detuvo frente a Somalia a dos de los dieciséis piratas que secuestraron al atunero «Alakrana» cuando abandonaron el pesquero en un esquife. El juez Baltasar Garzón abrió ayer un procedimiento por secuestro y piratería contra los dos detenidos. Los 16 españoles de tripulación del atunero se pusieron en contacto con sus familiares para asegurarles que se encuentran tranquilos, en buen estado y que sus captores los «tratan bien».
La detención se llevó a cabo la noche del sábado, cuando un par de secuestradores abandonaron en un esquife el «Alakrana» y fueron seguidos por la fragata que procedió a su detención. Una vez realizada la captura, la «Canarias» orientó su rumbo hacia el pesquero secuestrado, que permanece fondeado desde las siete y media de la mañana de ayer a unas millas de la costa de Somalia. Los consejos de ancianos de la zona no quieren al «Alakrana» en sus aguas. «No queremos que los piratas nos dominen de nuevo. Es un riesgo para nosotros», dijeron. Pero los secuestradores han asegurado que no harán caso.
El jefe del mando de operaciones del Estado Mayor de la Defensa (Emad), el general Jaime Domínguez Buj, explicó que un helicóptero de la «Canarias» realizó disparos de intimidación al esquife, que se paró a unas 135 millas de la costa y los dos piratas arrojaron las escalas por la borda y se mantuvieron con los brazos en alto.
La fragata arrió dos embarcaciones ligeras para abordar el esquife y durante la captura uno de los piratas resultó herido como consecuencia de una «reacción amenazante» contra los militares. Tras comprobar que no tenían armas, los piratas fueron subidos a la «Canarias», donde se les está interrogando. Domínguez Buj no dio detalles, para no poner en peligro la seguridad de los tripulantes del atunero, ahora en poder de catorce piratas con fusiles y lanzagranadas.
En la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón ha abierto contra los dos detenidos un procedimiento judicial por un delito de secuestro y otro de terrorismo. En las próximas horas, el juez legalizará la situación de los piratas, que permanecen vigilados a bordo de la «Canarias».
La comisión de coordinación del Gobierno subrayó que «todas las operaciones para la liberación del "Alakrana" tienen como premisa preservar la seguridad de la tripulación». El embajador en Kenia se ha puesto en contacto con el capitán del pesquero, Ricardo Blach, el cual le había indicado que se encontraban bien y que la tripulación estaba agrupada en el comedor del barco. Además, los propios tripulantes se pusieron e contacto telefónico ayer por la mañana con los familiares para asegurarles que los «tratan bien».
Cristina Blach, hija del patrón, recibió una llamada de su padre a las 8.30 horas que, desde el barco, pidió a sus familiares que «estuviesen tranquilos» porque su estado era bueno. No obstante, indicó que no les dejan hablar con los medios de comunicación. Cristina pidió a su padre no «preocuparse» porque «el Gobierno está tratando de acelerar su liberación». El Ministerio de Exteriores inició las conversaciones con las autoridades somalíes en torno al secuestro para lograr la liberación del «Alakrana».
Sobre este secuestro, Mariano Rajoy dijo ayer: «Cuando, como siempre, no se toman medidas», ocurre «la catástrofe y hacemos el ridículo». «Ésa es la política de Zapatero, un hombre que improvisa, sin rumbo, ni camino», aseveró. Añadió que el presidente está en el «dejadme sólo, que esto lo arreglo yo» y «lo que ocurre en España no ocurre en la Unión Europea» porque «toman medidas para prevenirlo». José Antonio Alonso calificó de «intolerables, incomprensibles e irresponsables» estas palabras y acusó a Rajoy de «intentar sacar tajada política del secuestro».