Gijón, J. M.
El ex presidente de la Generalitat de Cataluña Jordi Pujol arroja en su segundo tomo de memorias datos complementarios a la «conexión leridana» del general Alfonso Armada Comyn con el PSOE, a través del dirigente socialista Enrique Múgica, número tres del partido en la década de los ochenta. La «conexión leridana» entre ambos se produjo el 22 de octubre de 1980, cuando Armada era gobernador militar de Lérida.
Múgica, Joan Raventós y otros socialistas se reunieron con el militar en casa del alcalde de Lérida, el también socialista Antoni Siurana. Cuatro horas de encuentro sirvieron, según diversas versiones, para que se hablara de formar un gobierno de concentración que sustituyera al cada vez más agonizante de Adolfo Suárez. Un gobierno cuyo presidente podía ser el propio Armada, hombre próximo a don Juan Carlos, como secretario general que había sido durante 17 años de la Casa del Rey. Poco tiempo después de aquella reunión, Alfonso Armada era destinado de nuevo a Madrid como segundo jefe del Estado Mayor del Ejército.
Lo que ahora cuenta Puyol en su libro «Memorias II. Tiempos de construir (1980-1993)», que estos días llega a las librerías, es que a finales del verano de 1980 recibió en su casa de Premià de Dalt (Barcelona) a Enrique Múgica, hoy Defensor del Pueblo, y éste le propuso sustituir al entonces presidente del Gobierno por un militar de «mentalidad democrática». Puyol asegura que «le manifesté mi desacuerdo total», ya que «los socialistas, o buena parte, tenían una prisa enorme por llegar al poder».
Alfonso Armada fue consultado el pasado sábado por LA NUEVA ESPAÑA acerca de estos nuevos datos y manifestó «no saber qué decir; no sé nada». El general retirado ha mantenido un riguroso silencio sobre los pormenores del golpe de Estado del 23-F, pese a que muchos indicios apuntan a que él era el militar que presidiría el futuro gobierno, con Felipe González como vicepresidente o Gregorio Peces-Barba como titular del Justicia, ambos del PSOE.