Madrid
La defensa del «cerebro» de la «trama Gürtel», Francisco Correa, adelantó ayer a la agencia «Europa Press» que solicitará al Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) «la nulidad de las actuaciones» del proceso penal instruido por el juez Antonio Pedreira al considerar «ilegales las escuchas» que se realizaron por orden del juez Baltasar Garzón en el locutorio de la cárcel de Soto del Real entre Correa y su letrado sin dictarse auto para su autorización.
«No hay apoyo legal ni constitucional para las escuchas», afirmó el letrado José Antonio Choclán, quien baraja la posibilidad de interponer una querella ante el Tribunal Supremo contra Garzón y el fiscal anticorrupción. La primera querella se basaría en un delito contra las garantías constitucionales, recogido en el artículo 536 del Código Penal. Choclán cree que Garzón las quebrantó al permitir unas escuchas en prisión sin previa autorización.
Este precepto legal establece que «la autoridad, funcionario público o agente de éstos que, mediando causa por delito, interceptare las telecomunicaciones o utilizare artificios técnicos de escuchas, transmisión, grabación o reproducción del sonido, de la imagen o de cualquier otra señal de comunicación, con violación de las garantías constitucionales o legales, incurrirá en la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público de dos a seis años».
Según el abogado, el magistrado dictó un auto para autorizar las intervenciones telefónicas al anterior abogado de Correa, Manuel Delgado Solís, y al letrado del ex secretario de organización del PP de Galicia, Pablo Crespo. Iniciado el procedimiento, Delgado Solís dejó la defensa de Correa en manos de Choclán, pero Garzón no renovó el auto.