Barcelona
CiU presentará un paquete de enmiendas al proyecto de ley de consultas populares en el que planteará convocar «consultas ciudadanas» no vinculantes, sin necesidad de pedir permiso al Estado, con el objetivo de despejar el camino a poder celebrar una macroconsulta de autodeterminación en Cataluña.
Con la intención de presionar a ERC, el portavoz convergente, Oriol Pujol, denunció ayer la «poca ambición» del proyecto de ley impulsado por el tripartito, ya que sólo regula la convocatoria de referendos previa autorización del Estado sin desarrollar «otros tipos de consultas» previstos en el Estatuto, informa «Efe».
Pujol ha destacado que el artículo 122 del Estatuto deja abierta la posibilidad de que desde Cataluña se convoquen consultas que no sean necesariamente referendos, que sí requieren el visto bueno de Madrid.
Los nacionalistas defienden crear una nueva figura, la «consulta ciudadana», que no exigiría una autorización estatal para ser convocada porque, por ejemplo, no haría uso del censo ni de la administración electoral, aunque sí se crearía un procedimiento muy similar.
Desde CiU se considera que estas «consultas ciudadanas» podrían impulsarse tanto en toda Cataluña como a nivel municipal, a iniciativa de la Generalitat del Parlament, de los ayuntamientos para las convocatorias locales o, incluso, a iniciativa popular, a través de la recogida de firmas: un 3% del total de la población catalana o, en caso de las consultas municipales, un porcentaje variable.