Madrid / Oviedo
El Tribunal Supremo considera que el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, no injurió cuando acusó a la Policía de no colaborar lo suficiente en las investigaciones sobre las candidaturas etarras que se pretendían presentar a los últimos comicios vascos.
Pumpido explicó las razones por las que la fiscalía se había dirigido a la Guardia Civil para solicitar un informe, ya que la Policía «no atiende las indicaciones de la fiscalía del Supremo, sólo las del juez instructor». El Supremo decide ahora archivar la querella de los sindicatos policiales, asegura que prevalece la libertad de expresión y destaca que el mayoritario SUP se desmarcó de la denuncia.
Por otra parte, el juez de la Audiencia Eloy Velasco ha dictado la apertura de juicio oral contra el ex portavoz de Batasuna Arnaldo Otegi y los dirigentes Joseba Permach y Joseba Álvarez por participar en el mitin que la formación ilegalizada celebró en 2004 en Anoeta, en el que se vitoreó a ETA y se repartieron boletines de la banda. El fiscal solicita un total de 18 meses de prisión y 12 de inhabilitación para los tres por enaltecimiento del terrorismo. El Foro de Ermua, que ejerce la acusación popular, pide cinco años de cárcel y 20 de inhabilitación.