Madrid / Oviedo
La dirección del PSOE cree que hay margen para «ajustar» más los impuestos y ahora apuesta por mantener para las rentas más bajas la deducción fiscal de los 400 euros, eliminada en principio para 2010 según el proyecto de Presupuestos Generales. Así se lo trasladaron ayer José Blanco y Leire Pajín, a diputados, senadores y europarlamentarios socialistas, a quienes han pedido que se movilicen para explicar la política impositiva.
La pretensión socialista de mantener ahora la deducción de los 400 euros para las rentas más bajas es una de las exigencias clave de IU para apoyar los Presupuestos. La reforma fiscal es lo que más preocupa a los diputados socialistas, algunos de los cuales reclamaron ayer que se estudie una regulación más acorde con las bases de la equidad y la progresividad.
La dirección socialista aseguró que se pueden hacer ajustes porque «hay margen de maniobra». Una de las medidas es el mantenimiento de la deducción de 400 euros para mileuristas y las rentas más bajas.
Un estudio de la Fundación de Cajas de Ahorros daba cuenta de que seis millones de los 18,6 millones de declarantes del IRPF no pudieron disfrutar de esa deducción y el 71 por ciento de los excluidos de la misma se sitúan entre el 30 por ciento de declarantes con menor nivel de renta. Un total de 1,6 millones de contribuyentes (un 9 por ciento) recibieron sólo parte de esos 400 euros. Este grupo también se sitúa entre los de menos ingresos. La totalidad de esa deducción fue aplicada a 10,5 millones de declaraciones (el 57,6 por ciento).
Por otra parte, la inquietud por el paro ha continuado subiendo durante el verano. El barómetro de septiembre del Centro de Investigaciones Sociológicas revela que el desempleo es la primera preocupación para un 76,4 por ciento de los españoles, dos puntos más que en julio.
Sólo en mayo más ciudadanos se mostraron preocupados por el paro (el 77,3%. El desempleo cumple un año como el primer problema, con un aumento de 14 puntos en 12 meses. En septiembre más del 70% juzgó mala o muy mala la situación económica, seis puntos más que en julio y 10 más que hace un año. Como segundo problema, los ciudadanos (el 48,4%) siguen citando las cuestiones económicas, seguidas del terrorismo (18,3 por ciento).