Barcelona
La Fiscalía podría pedir hasta 14 años de cárcel para el ex presidente del Palau de la Música Fèlix Millet por los delitos continuados de falsedad documental y apropiación indebida, aunque se le podría añadir más pena por malversación de caudales públicos, algo que el ministerio público estudiará cuando disponga de las auditorías que se están realizando de las cuentas de la entidad cultural barcelonesa.
El consejero de Interior de la Generalitat, Joan Saura, reclamó al juez del caso que tome medidas cautelares contra Millet y sostuvo que en Cataluña hay «un clamor de incomprensión» a raíz de la decisión del magistrado de dejar en libertad al ex presidente del Palau y a su ex director administrativo Jordi Montull.
Saura respaldó la petición de la Fiscalía de que Millet ingrese en prisión. Según él, «es necesario que la justicia acelere los trámites y tome algunas de las medidas cautelares que el fiscal ha pedido».
Sin embargo, la consejera de Justicia, Montserrat Tura, aseguró que hace falta dar «un apoyo explícito al juez que instruye el caso». Pese a las discrepancias que ponen de manifiesto estas declaraciones, el presidente de la Generalitat, el socialista José Montilla, negó que haya desacuerdos en el seno del Gobierno catalán por el «caso Millet».
El presidente de CiU y líder de CDC, Artur Mas, justificó la decisión del juez de dejar en libertad con cargos a Millet y Montull, y consideró que el PSC busca réditos electorales al cuestionar los convenios entre la Fundación Trias Fargas y el Palau.
CDC negó que la Fundación haya recibido «dinero negro» del Orfeón Català, que presidía Millet, y destacó que los ingresos se hicieron «por mecanismos bancarios» y su destino fueron actividades de promoción de la cultura. Millet y Montull están acusados de participar en el entramado que permitió el desvío de 10 millones de euros.