Madrid / Oviedo
El juez instructor del «caso Gürtel» en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), Antonio Pedreira, acordó ayer la puesta en libertad bajo fianza de 600.000 euros de Antoine Sánchez, uno de los tres imputados que, junto a los líderes de la trama Francisco Correa y Pablo Crespo, seguía en prisión.
A Sánchez, primo y testaferro de Correa, en prisión provisional desde el pasado 13 de febrero, se le retirará el pasaporte y deberá comparecer también ante el Juzgado más cercano al lugar donde se encuentre los lunes y viernes de cada semana y cuantas veces sea llamado por el instructor, según estableció ayer el juez.
El liberado figuraba como administrador de las empresas de la trama y, según los informes policiales incluidos en la parte del sumario sobre la que se ha levantado el secreto, era uno de los testaferros de la organización y está considerado como pieza clave en la estrategia de desvinculación de Correa de las sociedades que gestionaba.
Mientras, las heridas que el caso ha abierto en el PP valenciano siguen sin cerrarse, pese al «sacrificio» del secretario general del partido en la Comunidad Valenciana, Ricardo Costa. De hecho, el presidente del PP en la provincia de Alicante (feudo de los zaplanistas, opuesto al presidente regional, Francisco Camps), José Joaquín Ripoll, afirmó ayer que «en la actualidad nadie ejerce de secretario general».
De este modo, Ripoll confirmó la información que ha circulado desde hace algunos días en varios medios de comunicación de que el relevo de Costa por César Augusto Asencio no ha sido más que una operación para la galería y no está dotada de contenido real.
Por otra parte, la página web del PP provincial de Valencia ha sufrido el ataque de un «hacker» que pide la dimisión de Camps y lo presenta en un cartel con la leyenda «Wanted only alive» («Se le busca sólo vivo»).