Madrid / Oviedo
La ministra de Defensa, Carme Chacón, anunció ayer en el Congreso que el Gobierno central y el vasco pagarán la mitad del coste de la contratación de vigilantes privados para proteger a los atuneros que faenan en aguas del Índico de los ataques piratas. El Ejecutivo acepta, así, la propuesta del lendakari, Patxi López, según la cual los armadores asumirán la otra mitad.
El Ministerio de Defensa sufragará, además, el traslado del operativo de la seguridad privada, incluido el armamento militar, que podrán usar los agentes a bordo de los pesqueros una vez que el Consejo de Ministros apruebe las medidas legales previstas. Carme Chacón reafirmó la negativa a embarcar infantes de marina en los atuneros, como le pidió el diputado del PP Arsenio Fernández de Mesa ante las dudas legales que hay sobre la capacidad de respuesta que los vigilantes privados podrán tener ante ataques piratas como el del secuestro del «Alakrana».
«¿Qué autoridad internacional tendrán los agentes privados? ¿Podrán disparar? Si hay que matar a alguien, ¿quién se va a hacer responsable?», preguntó el diputado del PP. Chacón le respondió que de los 24 países que participan en el operativo en aguas de Somalia, sólo Francia ha autorizado embarcar militares en los pesqueros.
El presidente Zapatero anunció la inminente aprobación de un decreto para que los pesqueros puedan llevar seguridad privada armada, y sobre el «Alakrana» pidió prudencia y confianza, porque el Gobierno está haciendo «todo lo que está a su alcance» para lograr la liberación de la tripulación secuestrada hace 27 días.
Los piratas somalíes han amenazado con entregar a parte de los tripulantes del «Alakrana» a las familias de sus dos compañeros encarcelados en Madrid. En las últimas horas un buque alemán y un helicóptero español del dispositivo europeo «Atalanta» apresaron el martes en la zona de operaciones a otros siete piratas cuando huían al ser repelido su ataque a un pesquero francés.
Mientras, el Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional acordó ayer que se practique una nueva prueba médica consistente en una radiografía de la clavícula para determinar de una vez por todas la edad del pirata somalí Abdu Willy, detenido por su participación en el secuestro del «Alakrana». Las pruebas anteriores sobre la dentadura, la pelvis y la muñeca dictaminaron que era mayor de edad.