Barcelona
La trama de corrupción urbanística destapada en Barcelona ha originado un reguero de peticiones para que se revisen adjudicaciones de obras y recalificaciones en Hospitalet, Badalona y Lérida. El alcalde socialista de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona), Bartomeu Muñoz, y los ex altos cargos de Jordi Pujol (CiU) Maciá Alavedra y Lluis Prenafeta fueron trasladados en dos furgonetas a Madrid, donde hoy serán interrogados por el juez Baltasar Garzón.
En Badalona el Consistorio ha admitido que la empresa Proinosa, cuyo presidente es Josep Singla, uno de los detenidos, tiene adjudicada la cuarta obra con mayor presupuesto, 2,4 millones. En Hospitalet se pide revisar las adjudicaciones a Proinosa y Espais -su presidente, Lluis Casamitjana está también detenido-, mientras que en Lérida la sospecha apunta a Agrotecsa, dirigida por Luis García, ex diputado del PSC, «cerebro» de la trama conocido como «Luigi» y quien habría dado un pelotazo de 4 millones.
El epicentro de la trama es Santa Coloma: el proyecto urbanístico «Cubics» concentra las sospechas. Los investigadores siguen la pista de este proyecto para descubrir si fue utilizado para blanquear dinero y si el Ayuntamiento colaboró.
En cuanto al informe de la Sindicatura de Cuentas que alertaba de ilegalidades en Santa Coloma y que ningún grupo quiso analizar en 2007, el Parlament se escuda en que es competencia de los ayuntamientos, y no de la Cámara, adoptar medidas y que la Sindicatura debe comunicarlo al Tribunal de Cuentas. Sin embargo, la Sindicatura mantiene abiertas diligencias en ese Ayuntamiento a petición del mencionado tribunal. Además, hay denuncias de los vecinos.