Ceuta / Oviedo
El vicepresidente de Ceuta y presidente del PP local, Pedro Gordillo Durán, se ha visto obligado a dimitir después de que se difundiera la existencia de un vídeo en el que propone a una mujer, que le estaba grabando con un móvil en su despacho, mantener relaciones sexuales a cambio de favores.
Gordillo, un ex sacerdote, se resistió durante todo el viernes a las presiones del presidente ceutí, Juan José Vivas (PP), hasta que, ya por la noche la magnitud del escándalo en la ciudad le obligó a renunciar a sus cargos.
La renuncia del también consejero de la Presidencia fue hecha pública oficialmente ayer en un comunicado del PP ceutí en el que escuetamente se informa de que Gordillo ha presentado su «dimisión irrevocable» como vicepresidente de la ciudad y presidente popular por «razones de índole personal». Gordillo, que ayer mismo ya había abandonado Ceuta, también renunció a su puesto de diputado en la Asamblea de la ciudad autónoma.
El secretario general del PSOE de Ceuta, José Antonio Carracao, exigió ayer a Vivas «explicaciones públicas» sobre las causas que motivaron la dimisión de Gordillo. En declaraciones a los medios de comunicación, Carracao aseguró que es «una inmoralidad» el «disfrazar bajo el eufemismo de razones personales» los motivos que llevaron a Gordillo a dejar sus cargos institucionales, a abandonar su escaño como diputado autonómico y a salir de la presidencia del PP ceutí.
«Pedimos al presidente de la ciudad una comunicación expresa en la que informe a la ciudadanía de manera veraz de qué ha sucedido», apuntó Carracao, quien cargó contra la «cobardía política» de Vivas, al que afeó no haber cesado a Gordillo «en cuanto tuvo conocimiento de los hechos».
El líder socialista dio por hecha la existencia del vídeo grabado en el despacho del ex vicepresidente por «una mujer cercana al PP» de supuesto contenido sexual dado que «ni el Gobierno de la ciudad ni el Partido Popular han negado su existencia», pero se negó a pronunciarse sobre «la rumorología» de cuál es su contenido exacto.
Por su parte, el Gobierno ceutí respondió que ha actuado con «responsabilidad, celeridad y contundencia», ya que, aseguró un portavoz local, Gordillo anunció que quería dimitir el jueves y lo hizo el viernes. «Más rápido, imposible», añadió el portavoz.