Madrid/Oviedo, Agencias / F. G.
La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, consideró un «error tremendo» y una «falta de respeto» que Esperanza Aguirre no acudiera el martes a la reunión del comité ejecutivo nacional del PP ante el que el líder del partido, Mariano Rajoy, amenazó a la presidenta madrileña y al alcalde Alberto Ruiz-Gallardón con dejarles fuera de las listas electorales.
«Todo el mundo esperaba verla allí», su asistencia hubiera sido más «respetuosa» con los que sí fueron, dijo Cospedal, para quien la situación que atraviesa España no merece que algunos miembros del PP estén inmersos en los «líos internos». «La ciudadanía está percibiendo una lucha por el poder entre» Aguirre y Gallardón y eso es «malo» para el partido, que no puede permitirse «dar ese espectáculo», advirtió la número dos.
Cospedal afirmó que a muchos de los intervinientes les «extrañó» el plantón de Aguirre a Rajoy, y lo consideraron una «falta de respeto» al partido. «Cuando se convoca un comité ejecutivo porque son conocidos los problemas que se han producido en los que participan de manera importante varias personas lo lógico es estar presente y hablar de todo», añadió.
«Desde mi punto de vista fue un error tremendo», subrayó la número dos, quien destacó que el martes asistieron la práctica totalidad de los dirigentes regionales, excepto dos presidentes autonómicos que se excusaron, «uno por razones de salud y otro por fuerza mayor». «Todo el mundo esperaba verla allí, hubiera sido bueno para ella, pero cada uno toma sus decisiones y responde de sus actuaciones. No voy a responder yo por ella», dijo. Cospedal volvió a reafirmarse en que el comportamiento del destituido secretario regional valenciano Ricardo Costa es más grave que el del vicealcalde madrileño Manuel Cobo, ya que «suplantar una función es una de las cosas más graves que se pueden hacer». Sin embargo, destacó que la dirección nacional considera «inaceptables» los ataques de Cobo a Aguirre.
«No estamos en un partido para peleas personales», advirtió Cospedal, que tachó de «inaceptables y lamentables» las actuaciones de los últimos días. La número dos añadió que los dirigentes regionales dejaron el martes muy claro su hartazgo con las peleas de Aguirre y Gallardón, contra quienes ayer siguieron las críticas. Cospedal concluyó recalcando que la amenaza de exclusión de las listas va en serio.
Esperanza Aguirre se negó ayer a hablar sobre las críticas por su plantón a Rajoy ya que «nada ha cambiado». «No hago declaraciones cuando llevo zapatos planos», dijo. La presidenta aseguró sin embargo en un acto público que el principal mensaje que debe extraerse de todas las crisis es que si se quiere seguir progresando será necesario «cambiar algo» e ir «de alguna manera a contracorriente». Precisamente el martes empleó unas frases parecidas en Leganés donde en un remo de un gimnasio dijo que iba a «contracorriente» y «en aguas bravas». Mientras, Mariano Rajoy eludió ayer hablar de la crisis del PP y se limitó a exigir la rectificación de la política económica de Zapatero. Lo hizo en un acto de Cristóbal Montoro, en el que coincidió con Rodrigo Rato, futuro presidente de Caja Madrid.