Madrid / Oviedo
El Comité de Derechos y Garantías del PP acordó ayer la suspensión cautelar de militancia del vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, tras haber escuchado sus alegaciones. Además, ha abierto un expediente disciplinario contra él. «Acepto y acato la decisión», dijo el lugarteniente de Alberto Ruiz-Gallardón, quien le mantendrá en sus cargos en el Ayuntamiento.
Cobo compareció ante el Comité Nacional de Garantías, después de haber pedido perdón el martes por las formas en las que había realizado las críticas contra Esperanza Aguirre, pero sin retractarse del fondo de sus acusaciones.
La primera en comparecer fue la presidenta del Comité Regional de Derechos y Garantías, Cristina Cifuentes, quien trasladó «la opinión unánime del PP de Madrid de que (a Cobo) se le deben aplicar las sanciones que el Reglamento y los Estatutos establecen ante faltas graves o muy graves». El plazo para tramitar los expedientes disciplinarios que establecen los estatutos es de dos meses.
Con la sonrisa forzada, pero con la cabeza alta por la convicción de que en ningún momento ha faltado a la verdad, afrontó Cobo su suspensión de militancia cautelar después de 23 años.
El Partido Popular ha suspendido de militancia en una semana a dos destacados dirigentes en la Comunidad Valenciana y Madrid, Ricardo Costa y Manuel Cobo, dos golpes de timón que la dirección nacional trata de distinguir pero que persiguen el mismo fin: imponer disciplina.
Sólo seis días atrás, y sin declarar ante este órgano disciplinario del PP, Ricardo Costa recibió la misma sanción tras insistir en presentarse ante la prensa como secretario general de los populares valencianos a pesar de que el PPCV le había despojado del cargo.
Han sido varios días en los que los dirigentes del PP se han esforzado en diferenciar un caso y otro, el último de ellos ayer, cuando Esteban González Pons ha insistido en que el castigo a Cobo «no es el mismo» que el que recibió Costa porque como dijo Cospedal el caso de este último es más grave.
Sin embargo, no han faltado las voces en el seno del PP madrileño que han querido equiparar los dos casos. Así lo aprecia el portavoz adjunto popular en la Asamblea de Madrid, Juan Soler.