Madrid / Oviedo
Manuel Cobo mantendrá sus cargos en el Ayuntamiento de Madrid, al margen de las sanciones disciplinarias que le imponga la dirección del PP, que de momento le ha suspendido de militancia. Alberto Ruiz- Gallardón aseguró ayer que Cobo seguirá de vicealcalde de Madrid y portavoz del PP en el Ayuntamiento, porque «nada tiene que ver» lo que decida Génova con la labor de éste en el Consistorio.
«El hecho de militar o no en un partido es algo que no condiciona el ejercicio de las funciones públicas», dijo el regidor. Gallardón añadió que no aplicará sanciones a su vicealcalde por los ataques contra Esperanza Aguirre.
El Alcalde se remitió a la orden del comité ejecutivo del PP para no hablar de asuntos internos. Arropada por sus consejeros, Esperanza Aguirre, a pesar de llevar tacones de 11 centímetros, rehusó hacer declaraciones, aunque la víspera dijo que ella sólo guarda silencio cuando va con zapato plano. Su número dos, el vicepresidente madrileño, Ignacio González, matizó que «hubiera estado bien» que Cobo «se hubiese retractado, o matizado o corregido» en «algunas de las cuestiones» que denunció acerca de Aguirre.
Para responder a la lideresa madrileña, el vicesecretario del PP, Esteban González Pons, tiró de ironía y afirmó que como siempre hace declaraciones «con zapato plano», no sabe «lo que se siente cuando uno tiene que hacerlas con tacones». Javier Arenas destacó que el comité ejecutivo puso de manifiesto que el 95 por ciento del PP, «como mínimo», está con Rajoy, y que los asuntos pendientes de solucionar «están resueltos». Sobre el origen del conflicto con Aguirre, por el control de Caja Madrid, el propio Gallardón dijo que «bien está lo que bien acaba» y que en cualquier momento retirará el recurso. Por su parte, Manuel Fraga aconsejó a Rajoy no pasarse de paciencia y aplicar menos la presunción de inocencia para escoger a los mejores.