Vigo
Simulación de ejecuciones, disparos al aire, amenazas de muerte, trato vejatorio y arma en la sien para asustar. El mismo esquema de secuestro que la banda somalí aplicó al «Hansa Stavanger», un carguero alemán abordado en abril de 2009 y liberado el pasado agosto. Eran los mismos piratas que hoy manejan los hilos del «Alakrana», de ahí que su modus operandi sea idéntico. Ni la más mínima piedad ante la escasez de víveres y tripulantes con síntomas de enfermedad cuando está en juego sacar la máxima cantidad de dólares. Sin reparos al utilizar sus armas y medidas de presión como el desembarco de rehenes a tierra para aumentar la tensión. El carguero, con 24 tripulantes (alemanes, rusos, ucranianos y filipinos) fue abordado el 4 de abril a 400 millas de la costa, entre Kenia y las Seychelles. Al final de los cuatro meses de infierno estaban psicológicamente destrozados.