Zaragoza
Representantes de algunas de las más importantes empresas familiares españolas abogaron el lunes por acometer reformas fiscales y laborales que ayuden a dinamizar la actividad empresarial, y propusieron como fórmula un pacto de Estado que favorezca la toma de decisiones a largo plazo. Además, suspendieron al Gobierno y a la oposición por sus respectivas posturas ante la crisis.
En la primera jornada del XII Congreso nacional de la empresa familiar participaron, entre otros, los presidentes de Acciona, José Manuel Entrecanales; Mango, Isak Andic, y Mercadona, Juan Roig, todas ellas empresas de carácter familiar.
El presidente del Instituto de la Empresa Familiar -cuyos socios representan el 16% del PIB español- y copresidente del grupo Barceló, Simón Pedro Barceló, criticó que los partidos sigan «sin demostrar la voluntad suficiente para consensuar la acción» contra la crisis y advirtió de que esta falta de consenso puede convertirse en una de las razones por las que a España le cueste más tiempo superar la crisis.
Una de sus propuestas es la reforma del mercado laboral, puesto que, según dijo, ahora «no funciona», es «demasiado rígido», genera «costes excesivos» y no ofrece la suficiente cualificación. Y sobre el gasto público, Barceló recordó que «no hay ningún mérito en gastar más».