Pamplona / Oviedo
Representantes de la izquierda aberzale hicieron público ayer en Alsasua (Navarra) un documento en el que abogan por un nuevo «proceso de negociación» entre el Gobierno y ETA en un contexto de ausencia «total» de violencia. Tampoco esta vez han condenado a la banda terrorista al lanzar su plan inspirado en proceso de paz irlandés.
La puesta en escena de la nueva petición de negociaciones se produce justo cinco años después de la declaración de Anoeta en la que Arnaldo Otegi, ahora en prisión, apeló a lo que entonces llamó vías pacíficas para «resolver el conflicto vasco».
En el documento presentado por Iñigo Iruin, Santiago Quiroga y Tasio Erquizia se considera que deben negociarse la «desmilitarización» del País Vasco, la liberación de presos, la vuelta de «exiliados» y «un tratamiento justo y equitativo al conjunto de víctimas del conflicto». Ese proceso debe desarrollarse «en ausencia total de violencia y sin injerencias, mediante la utilización de vías y medios exclusivamente políticos y democráticos».
Los proetarras consideran que se dan las condiciones adecuadas para un «cambio de ciclo» que «sustituya el enfrentamiento armado, el bloqueo y la falta de expectativa por el diálogo, el acuerdo y una solución justa estable y duradera».
Esta propuesta, presentada simultáneamente en Venecia por Jone Goirizelaia, abogada de Arnaldo Otegi, no ha logrado vencer el escepticismo de los partidos democráticos. El PNV sugirió a los aberzales que se dirijan a ETA y le pidan que deje las armas. El ministro Pérez Rubalcaba dijo que se trata de otro intento de los batasunos de volver a la escena política. El dirigente norirlandés Gerry Adams pidió ayer la liberación de Otegi.