Madrid / Oviedo
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El presidente José Luis Rodríguez Zapatero no desveló ayer cuál ha sido la participación del Gobierno en el pago del rescate para liberar a los tripulantes del atunero «Alakrana» y se limitó a decir que «ha hecho lo que tenía que hacer», porque su deber es «salvar la vida de los compatriotas».
En su comparecencia en el palacio de la Moncloa, subrayó que ésa es su primera obligación como jefe del Gobierno y volvió a pedir prudencia cuando se le preguntó por la posibilidad de que los piratas sean perseguidos y detenidos. «Los ciudadanos me comprenden cuando digo que son situaciones muy difíciles, donde hay que tomar decisiones no fáciles, decisiones que asumo con toda la responsabilidad», afirmó.
Zapatero dijo que él debe ser «extraordinariamente escrupuloso» y responsable a la hora de informar; la prudencia sigue siendo necesaria hoy y mañana, ya que se trata de cuestiones que afectan a la seguridad del Estado y de las personas, en la que participan muchos «servidores públicos», informa «Efe».
En este punto, el Presidente aseguró que «el Gobierno ha hecho lo que tenía que hacer; ha trabajado, trabaja y trabajará dentro de la legalidad, por supuesto». A su juicio, al margen del debate sobre el pago del rescate o sobre el futuro de los secuestradores del «Alakrana», lo importante es que «las cosas han salido bien», que «los marineros van a estar con nosotros» y que el Estado «se vuelca» con los ciudadanos que atraviesan dificultades mientras realizan actividades privadas, en este caso con un fin económico.
«Estoy seguro que ése es el país que quiere la inmensa mayoría de los ciudadanos, un Gobierno que hace lo que tiene que hacer, y es lo que hemos hecho», dijo.
Zapatero tampoco ha dado más detalles sobre los dos piratas detenidos en España, ya que, ha recordado, «están en manos de la justicia». El Presidente invocó al «sentimiento colectivo de país» y elogió que el PP se pusiera «detrás del Gobierno» en esta crisis después de que él hablara personalmente con su líder, Rajoy, ya que esta cuestión «no tiene color político».