Madrid
El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz concluyó ayer el sumario abierto contra los dos piratas detenidos por participar en el secuestro del atunero «Alakrana» y lo envió a la Sala de lo Penal para su enjuiciamiento, que se prevé que pueda celebrarse en dos semanas.
El magistrado, que celebró la liberación del barco, noticia que calificó como «una maravilla», tomó esta decisión en un auto después de comunicar su procesamiento a Abdu Willy y Raageggesey Adji Haman, que negaron los hechos.
Pedraz mantendrá abierta la causa general sobre el secuestro del pesquero vasco contra «los otros partícipes no identificados» y, según fuentes jurídicas, podría desplazarse a los lugares de origen de los pescadores -País Vasco y Galicia- para tomarles declaración, una vez que, tras su liberación, hayan llegado a España.
El juez Pedraz imputa a los detenidos 36 delitos de detención ilegal y uno de robo con violencia y uso de armas, delitos cuyas penas podrían sumar más de 200 años de cárcel, aunque por ahora el fiscal no ha presentado una solicitud concreta, lo que deberá hacer una vez que la Sala dicte la apertura de juicio oral.
Además, el juez, a petición de la defensa de Abdu Willy, Francisco Javier Díaz Aparicio, solicita al Estado Mayor de la Defensa que aclare si antes de traer a los detenidos a España fueron trasladados a un barco francés, lo que podría suponer una detención ilegal, además de implicar a una jurisdicción distinta a la española.
El pasado 9 de octubre la fragata «Canarias», que fue la que detuvo a los supuestos piratas cuando abandonaron el «Alakrana» un día después del secuestro, los entregó a un buque de nacionalidad francesa de la operación Atalanta de la UE para que se encargase de su traslado a España y puesta a disposición judicial.
Díaz Aparicio dijo a los periodistas que la liberación de los pescadores no debería paralizar el proceso ni repercutir en el juicio.