Oviedo / Madrid
Ayer reinó la alegría, pero hoy llegará el momento de la exigencia de responsabilidades. Así lo anunció ayer el PP, cuya portavoz de defensa en el Congreso, Beatriz Rodríguez Salmones, consideró «evidente» que la gestión de la crisis por parte del Gobierno «no ha sido buena».
La portavoz explicó que su grupo analizará hoy en profundidad las cuestiones de seguridad que rodean el secuestro del «Alakrana», para «sacar consecuencias» y reforzar la seguridad de los buques que faenan en el Índico.
La misma actitud, aunque más parca en palabras, adoptó el presidente del PP, Mariano Rajoy, quien destacó que «se habían generado muchas dudas sobre lo que podría pasar» y remachó: «Mañana analizaré la gestión del Gobierno. Hoy es un día de alegría». La portavoz parlamentaria del PP, que no fue informada, a diferencia de sus colegas, por la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, coincidió en que «la obligación del PP es exigir al Gobierno responsabilidad por cómo empezó este secuestro y por cómo se ha gestionado».
También en las filas del PNV huele a petición de responsabilidades, una vez expresada ayer la solidaridad y el apoyo a los atuneros y a sus familias por la dureza de estos 47 días de un secuestro que los nacionalistas calificaron de «interminable». Horas antes de anunciarse la liberación, el portavoz parlamentario peneuvista, Josu Erkoreka, pidió al Gobierno que aclarase si, de acuerdo con el Ejecutivo de Vitoria, presionó a la fiscalía para que trajera a España a los dos piratas detenidos, elemento que en esos momentos aún se consideraba determinante en la resolución del secuestro.
El senador Iñaki Anasagasti criticó la tardanza del Gobierno en permitir que los barcos lleven a bordo vigilantes se seguridad con armamento militar, y concluyó que el secuestro podía haberse evitado de haber dado esa autorización hace meses.
Entre los nacionalistas catalanes de CiU también está clara la idea de que el Gobierno tiene que dar explicaciones sobre la gestión del secuestro, mientras que ERC sostuvo que se han dado «palos de ciego y una imagen de poca seguridad».
Desde IU, su diputado, Gaspar Llamazares, censuró que los armadores del «Alakrana» se vayan «de rositas», después de no haber «minimizado» los riesgos de sus trabajadores. Llamazares admitió «insuficiencias y errores» del Gobierno, que, dijo, ha sufrido un «desgaste», pero anunció que también habrá que hablar de las «extralimitaciones» de los armadores, en referencia a la peligrosidad extrema de la zona no protegida en la que pescaba el «Alakrana» al ser capturado.