Madrid
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha ordenado la práctica de nuevas diligencias antes de decidir si archiva o no la investigación abierta sobre el «chivatazo» que supuestamente alertó a ETA en mayo de 2006 sobre una operación policial contra su red de extorsión. En concreto, Garzón quiere saber si el vídeo grabado en el bar fue manipulado.
De otro lado, el Tribunal Correccional de París juzga hoy al etarra José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea «Josu Ternera» y a su hijo Egoitz Urrutikoetxea, ambos en rebeldía.