Madrid / Oviedo
La satisfacción con la que el martes se recibió la noticia de la liberación del «Alakrana» dio paso ayer a una avalancha de críticas contra el Gobierno por la gestión del secuestro del atunero cuyos 36 tripulantes permanecieron durante 47 días en poder de los piratas somalíes.
La oposición rompió el pacto de silencio. Mariano Rajoy dijo que «la imagen de España ha quedado dañada por la incompetencia, la improvisación y la soberbia» del Ejecutivo. El líder del PP pedirá la reprobación de la vicepresidenta Teresa Fernández de la Vega y de los ministros de Defensa, Carme Chacón, y de Justicia, Francisco Caamaño. Además, exigirá que Zapatero rinda cuentas en el Congreso por la «pésima» gestión «antes, durante y después» del secuestro.
«Sólo pueden ponerse medallas por su incompetencia», dijo Rajoy, quien culpó a Caamaño por el «insólito enfrentamiento con el poder judicial»; a Chacón, por la tardanza en tomar medidas, y a De la Vega, por «el lamentable espectáculo de los ministros enzarzados» y por su viaje en el peor momento.
Antes, la portavoz popular, Soraya Sáenz de Santamaría, le espetó a De la Vega que su papel al frente de la célula de crisis ha sido el «mayor fracaso político de su carrera». Muy molesta, la Vicepresidenta recriminó al PP que no le importe «ponerse del lado de los piratas» para sacar rédito electoral sin que los pescadores estén aún en casa. El portavoz socialista, José Antonio Alonso, acusó a Rajoy de ser un «don pésimo» y actuar como «el apóstol de la catástrofe» que «busca sacar tajada política» del secuestro.
No menos duro ha sido el PNV, que estudiará «con cariño» sumarse a las reprobaciones del PP e, incluso, pedir dimisiones de ministros. Este partido lanzó ayer a sus alcaldes en Bermeo, Ondarroa, Mundaka y Santurce a acusar al Gobierno de desamparo y desprecio a las familias. También fueron muy críticos ERC y CiU, que ha pedido que comparezcan Carme Chacón y el director del CNI, Félix Sanz Roldán. IU tuvo reproches para el Gobierno y para el PP.