Madrid / Oviedo
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, afirmó ayer, al ser preguntada por si se han utilizado fondos reservados para pagar el rescate exigido por los secuestradores del atunero vasco «Alakrana», que «España no ha pagado ningún rescate». De la Vega añadió, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que «todo lo que ha funcionado» para conseguir este desenlace lo ha hecho «de forma razonable». Además, adelantó que comparecerá la semana próxima en el Parlamento para relatar «todo lo acontecido a lo largo del secuestro con luz y taquígrafos y transparencia democrática», y matizó que «no es el momento de hacer especulaciones».
De la Vega manifestó que, como responsable de coordinar las tareas de rescate, ella asume «toda la responsabilidad» sobre la liberación. Sobre las críticas de la oposición, especialmente del PP, al modo en que ha sido gestionada la crisis causada por el secuestro, la Vicepresidenta aseguró que acepta las críticas siempre que sean «razonadas y razonables, porque de ellas siempre se puede aprender», y aprovechó para recalcar que los únicos responsables del secuestro han sido los piratas, que «han usado todos los recursos que una operación criminal usa para extorsionar, presionar y coaccionar».
No obstante, lamentó que el PP haya intentado, en su opinión, obtener un rédito electoral del secuestro. «El enemigo está fuera, pero una vez más el PP ha preferido criticar al Gobierno en vez de echar una mano», afirmó al preguntársele si se arrepiente de haber acusado a los populares de haberse puesto junto a los piratas.
Por su parte, el PP sigue reclamando responsabilidades, a pesar del rechazo, el jueves, en el Congreso de su moción contra el Gobierno. En primer lugar, los populares presentaron ayer en el Congreso una proposición no de ley para reprobar a De la Vega y a los ministros de Defensa, Carme Chacón, y de Justicia, Francisco Caamaño, por el «absoluto despropósito» de su gestión del secuestro del «Alakrana» y por su «incompetencia».
En segundo lugar, el principal partido de la oposición intensificará la próxima semana su ofensiva contra el Ejecutivo y formulará hasta cinco preguntas en la sesión de control al Gobierno del próximo miércoles en el Congreso de los Diputados.