Madrid
La operación para liberar al «Alakrana» estaba «planeada, pero se desechó porque se ponía en grave riesgo la vida de los tripulantes», dijo ayer a «Efe» Ignacio Frutos Ruiz, comandante de la fragata de combate «Canarias», que vigiló y controló al atunero durante todo el secuestro.
Los militares españoles descartaron desde el primer momento una operación de asalto para liberar a los marineros, e intentaron la captura de los piratas, sin éxito, cuando abandonaron el barco el pasado martes.
Tras asegurar que la «máxima prioridad era no poner en riesgo la vida de los tripulantes», el comandante Frutos explicó que la «Canarias» aumentó sus capacidades de guerra naval especial y «siempre estuvo preparada para actuar en una situación extrema, si corría peligro la vida» de los pescadores.
Otra opción que se tuvo en cuenta fue la de detener, de forma encubierta, al «Alakrana» en su tránsito tras ser capturado, pero también se desechó, según dijo Frutos, por el propio diseño del barco pesquero, que tiene sistemas para evitar su inmovilización mediante mecanismos acuáticos.
Sobre la captura de dos piratas, que ahora están encarcelados en España y pendientes de ser juzgados por la Audiencia Nacional, el capitán precisó que en el «proceso de retención se siguió a rajatabla» el protocolo establecido por las autoridades españolas y la «operación Atalanta».
El comandante afirmó que durante los 47 días de secuestro no tuvo contacto directo con el «Alakrana» y sólo al final, cuando los últimos piratas abandonaron el barco, recibió una llamada del patrón comunicando la salida de los últimos piratas.
Entonces la «Canarias», que estaba a una distancia para «ver sin ser vistos», puso en marcha una operación para «asegurar la liberación, evitar la recaptura y detener a los piratas».
Para detener a los bandidos que huían se envió un helicóptero que intentó pararlos disparando por la proa primero y después sobre el motor, ha relatado el comandante.
«Pero los piratas no se amedrentaron y siguieron su camino a la costa, a menos de una milla, y llegaron a tierra. Una vez en tierra no estamos autorizados a intervenir ni por la legislación nacional ni por la "operación Atalanta"», precisó.