Gerona / Oviedo
El presidente de la Generalitat, José Montilla, advirtió ayer de que una interpretación restrictiva sería «el peor servicio» a la Constitución española y lamentó la «gravedad» de la situación a la que está llevando el retraso de la sentencia sobre el Estatuto de Cataluña que debe emitir el Tribunal Constitucional.
«Una visión restrictiva del carácter abierto e inclusivo de la Constitución española, una visión que borrase el paso a la concepción plural de España, sería el peor servicio que se podría hacer a la propia Constitución», dijo Montilla durante el acto de homenaje en Maià de Montcal (Gerona) al ex ministro socialista asesinado por ETA Ernest Lluch.
Aseguró sentir «malestar» delante de quienes pretenden menospreciar la voluntad de los catalanes, expresada democráticamente en las urnas en 2006, y lamentó también las «filtraciones interesadas». Montilla se refirió así a la sentencia del Estatut, que, según publicó ayer «El País», podría excluir el término «nación» del preámbulo.
Según el diario madrileño, la mayoría de los magistrados son partidarios de eliminar la palabra. Además unos cuarenta artículos están en cuestión.
El presidente de la Generalitat recordó que no hay que «ignorar la histórica responsabilidad» que tiene el Tribunal Constitucional ante la sentencia del Estatut. «No se puede ignorar una realidad irrefutable: por primera vez en 30 años tienen que pronunciarse sobre una ley refrendada por el pueblo de Catalunya y que configura nuestro autogobierno», manifestó.
Defendió que los catalanes dijeron claramente cuál era el Estatut que querían, «un Estatuto aprobado por el Parlamento, negociado con el Congreso y el Senado y acordado por las Cortes Generales, que al votarlo lo consideraban plenamente constitucional», recordó Montilla. «¿Estamos todos equivocados? Estoy seguro de que no», sentenció.
En este sentido, expresó que lo que fue escrito, acordado y votado «para unir no puede servir hoy para dividir» y defendió que ese es el verdadero espíritu constitucional. «Espero que nadie estropee de forma temeraria e imprudente este espíritu», matizó.
«Este no es un problema exclusivamente nuestro, según cómo, ni principalmente nuestro, sino una cuestión que atañe, en primer lugar, a todas las instituciones del Estado y a todos los españoles, ya que de ella se derivará el futuro de este proyecto español común de convivencia en la diversidad», indicó.
Montilla, acompañado por la consellera de Salud de la Generalitat y presidenta del PSC en Girona, Marina Geli, y el conseller de Política Territorial y Obras Públicas y primer secretario del partido en la demarcación, Joaquim Nadal, hicieron una ofrenda floral en la tumba del ex ministro socialista, asesinado por ETA en Barcelona el 21 de noviembre de 2000.
Por su parte, el presidente de la entidad Centre d'Estudis Sobiranistes y ex vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) a propuesta de CiU, Alfons López Tena, consideró que los magistrados del Constitucional no son imparciales, y que la sentencia sobre el Estatut vaciará el texto de contenido jurídico vinculante, «se haga lo que se haga» desde Cataluña.
Tena aseguró que los jueces más cercanos a las posiciones de la Abogacía del Estado «han mantenido desde el primer día la intención de vaciar de contenido la mayoría de los artículos del Estatut y convertirlos en declaraciones de principios subordinadas a aquello que dicten las Cortes en cada caso. Es lo que se llama castración química», dijo.
Los magistrados «más cercanos al PP defienden la castración física», señaló. Y afirmó que cada una de las cuatro ponencias presentadas hasta ahora a debate en el TC ha añadido más declaraciones directas de nulidad de artículos.
«Hay que basarse en la realidad, un Constitucional que está al servicio del PP y del PSOE», afirmó.