Palma
El constructor que realizó las obras de rehabilitación del palacete que el ex presidente balear Jaume Matas compró en Palma, Juan Serra, declaró ayer que por la reforma cobró 70.000 euros en metálico y el resto «en negro» de manos del cuñado de Matas Fernando Areal, que entonces era gerente del PP. Según explicaron a «Efe» fuentes próximas a la investigación, Serra acudió a declarar como testigo ante el juez José Castro, quien instruye la causa del supuesto caso de corrupción en la construcción del velódromo del Palma Arena en la pasada legislatura, bajo la presidencia de Jaume Matas.