Madrid / Oviedo
La organización juvenil ilegalizada Segi, considerada la «cantera de ETA» y máxima responsable del terrorismo callejero, quedó ayer «descabezada» tras la detención de 34 de sus miembros en una operación conjunta de la Policía y la Guardia Civil dirigida desde San Sebastián por el juez Fernando Grande-Marlaska.
Pese a la filtración que hace una semana llevó a «Gara» a alertar de la operación, estas detenciones suponen el descabezamiento de la dirección de Segi, además de la «casi total desarticulación» de sus estructuras clandestinas, y constituyen un «golpe de impacto» a su financiación y estructura logística. Así valora el Ministerio del Interior este duro golpe contra la organización etarra mas «ortodoxa» y «fiel» a los duros de la cúpula terrorista.
Las fuerzas de seguridad realizaron ayer 92 registros en domicilios y locales del País Vasco y Navarra, en los que se intervino abundante documentación de Segi, boletines de ETA, bombonas de camping-gas, gasolina, ácido y manuales para la elaboración de artefactos explosivos e incendiarios, además de 6.000 euros y anotaciones manuscritas con placas de matrícula.
Varios de los detenidos integraron en el pasado listas de ANV ilegalizadas por su relación con ETA. Es el caso de Garbiñe Urra (Navarra), Idoia Uragorri (Vizcaya), Aitor Liguerzana (Álava) y Mikel Ayestarán y Aitziber Arrieta (Guipúzcoa), y otros son estudiantes que llegaron a ocupar cargos de representación en la Universidad, como Joseba Dalmau Cherino, Oier Ibarguren y Euken Villasante. Las arrestadas en Navarra Irati Múgica y Amaia Elcano ya lo habían estado en 2007, cuando intentaron asaltar el Ayuntamiento de Pamplona.
Segi pretendía reforzar su estructura aumentando las captaciones de militantes y ampliando su permanencia en la organización. También buscaba potenciar la formación de sus miembros para poder acometer las directrices de ETA, «endurecer el conflicto» e incrementar el terrorismo callejero. En sus objetivos prioritarios figuraban el tren de Alta Velocidad, el «modelo educativo» y la construcción del «Estado vasco», objetivos reflejados en un documento intervenido al responsable del aparato político de ETA Ekaitz Sirvent, detenido el pasado abril en París. El PSOE y el PP felicitaron a las fuerzas de seguridad y el PNV arrojó dudas sobre la operación.