Polop (Alicante)
La alcaldesa en funciones de la localidad alicantina de Polop, María Dolores Zaragoza, afirmó ayer ignorar el móvil del asesinato del ex regidor Alejandro Ponsoda y señaló que serán los jueces los que determinen «quién ha sido y por qué». En cuanto a las informaciones que relacionan a Juan Cano, alcalde hasta el martes, cuando fue detenido por su presunta relación con la muerte de su antecesor en el cargo, con un supuesto caso de extorsión, mostró su «desconocimiento absoluto», si bien señaló que «había rumores».
María Dolores Zaragoza se limitó a señalar que sólo la juez puede aclarar si el crimen está relacionado con un asunto urbanístico. Cano será interrogado hoy por la titular del Juzgado número dos de Villajoyosa. Sin embargo, detrás de la muerte de Ponsoda podría estar, según fuentes cercanas a la investigación, una trama urbanística de la que Cano y su hombre de confianza, Ximo Montiel, concejal de Turismo, iban a salir beneficiados. Según estas mismas fuentes, la oposición de Ponsoda a esa operación fue la razón de que se planeara su muerte.
La detención de Cano ha conmocionado a los vecinos de la localidad alicantina, pero en los últimos días las sospechas sobre su presunta implicación se habían incrementado. Según «El Mundo», testigos protegidos habían situado al todavía alcalde en reuniones celebradas en el club de alterne Mesalina, que regentaba uno de los detenidos.
En estas reuniones, celebradas en la sala VIP del establecimiento y a las que también habrían asistido el resto de los detenidos, se podría haber planeado el asesinato de Ponsoda. No en vano, el defensor de uno de los arrestados llegó a insinuar públicamente la participación de «un cargo público» en estos encuentros, aunque sin referirse abiertamente al regidor.