Barcelona / Oviedo
Dirigentes del PS catalán impulsaron el polémico editorial conjunto publicado por doce diarios de esa comunidad autónoma. El consejero de Obras Públicas del tripartito, Joaquín Nadal, está detrás del texto en el que, además de defender la reforma del Estatut, recurrida por el PP, se ataca la legitimidad de los actuales magistrados del Tribunal Constitucional.
Ante las informaciones que sostienen que el editorial conjunto tuvo el visto bueno del PSC, y que después fue trasladado a la dirección de «La Vanguardia», el director de «El Periódico», Rafael Nadal, hermano de Joaquín Nadal, afirmó que la iniciativa es el resultado de un intercambio coral de impresiones de los directores de varios medios escritos. Tanto Joaquín Nadal como su hermano negaron ayer que el dirigente socialista catalán participara en la elaboración del editorial. Una portavoz del PSC aseguró que el partido, como tal, no estaba al corriente.
Entre tanto, la respuesta de algunos medios de comunicación radicados en Madrid ha generado la indignación de ERC. Josep Lluís Carod-Rovira ha reclamado que sea delito que se haya reaccionado con un lenguaje «fascista» y «racista» contra el editorial conjunto y que «si España no escucha, muchos le dirán adiós». Ernest Benach amenazó con una manifestación. En nombre de CiU, Artur Mas tachó de «impresentables» las críticas de los diarios de Madrid.
La Federación de Asociaciones de Prensa de España dijo que el editorial conjunto «es una iniciativa insólita que no podemos encontrar acertada» porque «tiene una evidente intención de echar un pulso al Tribunal Constitucional y se quiere convertir a los medios en agentes de la política». «Ni en el 23-F ni en las tensas horas que precedieron a la muerte de Miguel Ángel Blanco los medios españoles actuaron así», advirtió la presidenta Magis Iglesias.
Con el título «La dignidad de los españoles» (incluidos al menos 2,7 millones de catalanes)», el diario «El Mundo» tacha el editorial de «intento de presión al Constitucional». Afirma que «si, por descontado, es respetable la voluntad de los 1,9 millones de catalanes» que refrendaron el Estatut, es «ocho veces más respetable» la voluntad de los 15,7 millones de ciudadanos españoles que votaron a favor de la Constitución en 1978.
«El País» considera la iniciativa «de carácter eminentemente político», duda que ésta sea «la función» de los medios y critica que se cuestione la legitimidad del TC. «ABC», en nombre de «La dignidad de la Constitución», denuncia «la estrategia de coacción y deslegitimación desarrollada por el tripartito catalán y CiU contra el Tribunal Constitucional». Además, califica la iniciativa de «ultimátum publicado como editorial» y critica a Zapatero. «La Razón» pide «respeto para el TC y para las reglas de la democracia» y considera que criticar al Tribunal por una sentencia «que todavía no existe es grave e irresponsable».