Bilbao / Oviedo
Una estación de metro en Guecho y un autobús en Marquina quedaron destrozados en dos atentados del terrorismo callejero. A las 2.40 horas de la madrugada de ayer, un comando roció con gasolina y prendió fuego a las máquinas canceladoras, los expendedores de billetes y la oficina del supervisor en la estación de Aiboa, que quedó fuera de servicio hasta la una y cuarto de la tarde.
Horas antes, a las 22.50 horas, tres encapuchados asaltaron un autobús en Marquina y, tras obligar a sus pasajeros y al conductor a bajar, lo rociaron con líquido inflamable y le prendieron fuego. El vehículo quedó calcinado y fueron dañados varios coches y tres viviendas. El coste supera los 280.000 euros. Los violentos hicieron pintadas amenazantes en la Casa del Pueblo del barrio de Deusto, en respuesta a los 34 detenidos de la cantera de ETA que el juez Marlaska está enviando a prisión tras los interrogatorios. El magistrado prohibió dos actos de homenaje a tres terroristas convocados en Guecho.
Un documento incautado a Segi en la operación de su descabezamiento revela que ETA le ordenó atentar contra políticos del PSOE y del PP y contra sedes gubernamentales como el Inem y empresas como Correos y Telefónica. Mientras, la Audiencia ha decidido no juzgar al etarra José Antonio Zurutuza por el asesinato del director de Moulinex en 1981 al considerar que el delito ha prescrito. Un informe encargado por el PSOE vaticina que ETA será un problema residual en 2020. La banda perderá respaldo social y capacidad operativa. Por último, el juez Garzón ha aceptado que el PP se persone como acusación en el «caso Faisán» sobre un chivatazo a ETA.