Madrid / Oviedo
«Soy un dictador, presumo de que soy un dictador, porque dictador es el que dicta las normas». Con estas palabras se definió a sí mismo el presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, ante los periodistas españoles que acompañaban el pasado mes de julio al ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, durante su visita oficial a Malabo.
Hoy, domingo, el dictador arrasará de nuevo en unas elecciones presidenciales y, por si acaso, en uno de sus últimos actos de campaña no tuvo reparos en anunciar que obtendría más del 97 por ciento de los votos.
Su principal rival, Convergencia para la Democracia Social (CPDS), y organizaciones como Human Rights Watch han cuestionado la credibilidad de los comicios. El régimen ha rechazado la presencia de observadores del Congreso de los Diputados español.