Oviedo
La activista saharaui Aminetu Haidar, en huelga de hambre desde hace 19 días por su expulsión a Lanzarote desde El Aaiún por las autoridades marroquíes, afirmó ayer que está «decidida a ir hasta el final» y culpó al Gobierno español de lo que le pueda suceder.
IU-ICV, PNV, BNG y Na-Bai enviaron una carta conjunta al ministro Miguel Ángel Moratinos proponiéndole que deje salir a Haidar con documentación defectuosa o, incluso, sin ella, ateniéndose a la ley de Extranjería.
«He sido secuestrada, detenida, torturada, alejada de mis hijos por Marruecos», pero «eso nunca me ha dolido tanto como lo que está haciendo España, un país democrático y de Estado de derecho». El deterioro físico de Haidar comienza a preocupar seriamente, tanto que el Polisario ha instado a la Liga Árabe a intervenir.
El director del gabinete de Exteriores, Agustín Santos, aseguró ayer que el Gobierno «da por cerrada la posibilidad» de que Marruecos devuelva la documentación a Aminetu Haidar para que regrese a El Aaiún, aunque confía en la mediación de la ONU, a la que recurrió ayer el Centro Kennedy pidiendo que investigue su expulsión de Marruecos.
La ONU aseguró que trata de encontrar una solución «rápida» al «caso Haidar» y el presidente Zapatero dejó en manos de Moratinos la «responsabilidad» de resolver el problema, tras afirmar que se están haciendo muchas gestiones. El presidente del Senado marroquí, Mohamed Cheijm, dijo ayer en Madrid que Haidar ha cerrado todas las puertas. La dirigente del PSOE Elena Valenciano, que se reunió con una delegación parlamentaria del país africano, dijo que «España no se merece lo que está haciendo Marruecos» y expresó sus quejas ante la representación alauita. «No hay ni una rendija para que acepten a Haidar», añadió. El PP dio su apoyo al Gobierno tras hablar de dejación de funciones. IU apeló a que intervenga el Rey.