Palma de Mallorca
Los seis partidos que integran el Gobierno balear, presidido por el PSIB-PSOE, lograron «recomponer» a última hora del viernes la situación de crisis que vive el Ejecutivo insular con la negociación y futura aprobación de un código ético para luchar contra la corrupción política de esta comunidad autónoma.
Así lo anunció el presidente de Unió Mallorquina (UM), Miguel Ángel Flaquer, quien dijo que la negociación va «por buen camino».
Ayer por la tarde, el presidente balear, Francesc Antich, convocó una reunión conjunta entre PSIB-PSOE, representado por él como secretario general, UM y el Bloque, que reúne a un grupo de partidos de izquierda, para evitar la ruptura del pacto de gobierno.
Durante este encuentro no se cuestionó en ningún momento que la presidenta de honor de UM y del Parlamento balear, María Antonia Munar, deba abandonar el cargo, pese a estar imputada en dos causas.
Tras la dimisión el jueves del consejero de Turismo, Miguel Nadal, también imputado por partida doble, tampoco anteayer se puso sobre la mesa la posibilidad de que dejen sus cargos otros dos imputados: el titular de Medio Ambiente, Miguel Ángel Grimalt, y el presidente del Consejo de Ibiza, Xicu Tarrés.
El código ético que propone el Bloque prevé que todo responsable político que esté imputado y sobre el que un juez haya decretado medidas cautelares deberá abandonar su cargo en las instituciones o su escaño.